
A los 55 años, Janet descubre que Bob gastó sus ahorros en una tumba con Myrtle, así que se divorcia tras 30 años de matrimonio y se va con las manos vacías. En un crucero, conoce a Walter, un antiguo paciente que se hace pasar por estibador para conquistarla, y pese a la oposición de su hija, ambos se enamoran y se casan. Walter resulta ser multimillonario, pero Janet rechaza su dinero y elige estar con él, mientras Bob y Myrtle terminan pagando por sus engaños.