En 1995, Lluvia Gil, una proyeccionista de cine, salvó en una noche lluviosa a Xavier Huerta, un mafioso que huía de sus perseguidores. Xavier quedó prendado de ella y la persiguió sin descanso. Lluvia aceptó un matrimonio por contrato de un año con él para salvar a su madre. Tras casarse, Xavier mostró su lado tierno y duro a la vez, y Lluvia empezó a sentir algo por él.