Claire, una agente retirada, quiso una vida normal, pero su hija Eleanor fue condenada por un asesinato que no cometió. Abandonada por la ley, robó un camón para entrar a la prisión Blackstone. Con el plano tatuado, se reencontró con Eleanor y Daisy. Con sus habilidades, planeó una fuga. Connor descubrió su plan, pero Claire provocó un motín y escapó en una ambulancia. Expuso una red de tráfico de órganos, derribó a los Ashford y se fue a Fiji con su familia.