
Gabriela Ramírez, en silla de ruedas, era una mujer de negocios exitosa. Su prometido, Leonardo Herrera, la engañaba con una universitaria, y Gabriela lo descubrió. Sin hacer escándalo, eligió a Matías Torres, un estudiante brillante y pobre: "Tú la mantienes, yo lo mantengo a él". Fue solo un despecho, pero Matías resultó ser dulce y leal. Cuando Leonardo la humilló, Matías la defendió y, con su modelo de IA, se convirtió en la sensación del sector. La reina en su silla de ruedas encontró a quien se arrodilló para calentarle los pies.