El presidente del Grupo Suárez, abuelo de Leonor Suárez, sufrió un desmayo repentino y fue hospitalizado. Leonor descubrió que sus pastillas para el corazón habían sido sustituidas por otras ineficaces, y todas las sospechas recaían sobre su tío. Decidida a enfrentarlo, salió en coche, pero los frenos fallaron de repente. En el último instante, Santiago Vidal, heredero del Grupo Vidal, la rescató y le salvó la vida por poco.