
Elena quedó embarazada, pero su esposo Matías solo mimaba a su cuñada embarazada. La dejaron de lado, perdió a su bebé y decidió divorciarse. En su peor momento, apareció Gabriel Rosales, el hombre que ella salvó hace doce años y que la buscó sin parar. Llegó para defenderla, darle fuerzas y acompañarla a reconstruirse.