El mundo había sentenciado a Nate Ryder como un despertar fallido, pero solo él sabía que un Dios del Trueno de clase SSS dormía en su interior. Humillado por los prodigios de la academia, traicionado por administradores corruptos y con sus padres destrozados, Nate soportó cada golpe en silencio, convirtiendo el odio en entrenamiento. Cuando llegó la Selección y las burlas llovían sobre él, un rayo partió el cielo—el SSS despertó, y el mundo se detuvo.